• Lograr una verdadera identidad en este arte es un reto

ALIDA VERGARA JURADO  | +SN.- Alejandro Salas, es un tatuador venezolano que comenzó en Argentina en 2014, justo terminando su carrera de arquitectura, en él la conjunción de estas dos disciplinas ha hecho posible una identidad, un sello personal.

Si primer tatuaje fue un retrato, algo no usual en un proceso normal de aprendizaje en este arte, por el grado de dificultad. Al cumplir su primer año de carrera, participó por primera vez en un evento internacional en su ciudad natal, San Cristóbal, obteniendo 3 premios – cicatrizado, retrato y realismo en sombras”. Luego se aventuró en Caracas y Maracaibo en 2015, compitiendo con grandes artistas, y alcanzando dos reconocimientos más en “retrato”. 

Así decide radicarse en Caracas y continuar sus estudios experimentando en realismo y sombras.

UN ESTILO ÚNICO

Salas trabaja las mangas en función a una idea base, y luego diagrama las figuras principales con elementos unificadores; buscando que el tatuaje tenga la identidad del cliente sus deseos, sueños, gustos y pasiones. Así, logró que dos grandes trabajos le dieran la vuelta al mundo, llegando a las más importantes cuentas de tatuajes del planeta y lo dieron a conocer internacionalmente. 

“Entre 2017 2018, logré engranar los conocimientos de mi carrera de tatuaje conocimientos con la arquitectura; y estuve estudiando algunos programas en donde podría esculpir y crear mis propios diseños interpretando algunas escenas bíblicas o algunos animales mitológicos”. Le da mayor énfasis al proceso creativo, a todo el previo del diseño del tatuaje, en esa etapa viajó a Aruba y a Panamá, buscando su estilo propio para no hacer copias de retratos, sino hacer composiciones con imágenes contando una historia. En esta etapa también representó muchos trabajos de grandes artistas como Da Vinci y Botticelli, buscando inspiración. 

Ahora se dedica al estudio y experimentación del color, fusionando todas las técnicas posibles para su elaboración; empezado con retratos como venía al principio, trabajándolo en muchas sesiones, por el proceso de cicatrización. Mediante la combinación de colores genera un impacto visual, aislándose de todo lo referente con las sombras y retratos.

Además, su pasión por la cultura pop, lo ha dado a conocer en varios países, ya que se ha enfatizado en personajes de videojuegos, súper héroes, y especialmente personajes de Disney. 

Aparte del estudio del color, Salas se centra en el volumen, la iluminación de las formas, y su propia interpretación – sin copiar -, así va dejando una huella en cada una de sus piezas, logrando diferenciarse de los demás artistas del gremio y abriéndose puertas internacionales. 

Sigue @alejandrosalas_r