- Nuevamente a sala plena, el concierto «Tito Rodriguez, Centenario» sirvió de escenario para la celebración del dia del Padre
+SN.- Mostrando la caratula de un viejo long play de 33 rpm «Tito Rodriguez returns to the Palladium. Live«, Andy Duran explicó el leit motiv de la creación del grupo musical que hizo un concierto maravilloso, el domingo 18 de junio en el BOD.
Fue la manera de recordar a su padre y celebrarlo con todos los presentes al concierto «Tito Rodriguez Centenario, en homenaje a mi ídolo». Pablo Francisco Rodriguez Lozada conocido como Tito Rodriguez el Inolvidable, fue un cantautor puertoriqueño con un estilo característico dentro de los ritmos latinos de 3 tiempos y el bolero. En su afán de emularlo, Andy señaló que ha tenido que estudiar muchas disciplinas para llegar a ser el reconocido director de Andy Duran Latin Big Band.
«Papá llevó un dia un disco, era el disco que estaba de moda. La banda de Tito Rodriguez sonaba en todas partes. Quede impresionado con aquella sonoridad, con aquel joven cantante de una voz impecable y una imagen elegante. Desde ese dia comence a soñar, queria diriguir mi propio Big Band y ahi comenzô toda una aventura de vida, inspirado en su legado que desde hace mas de cincuenta años teemina siendo mi forma de vida y la razón por la que hoy rindo este sentido homenaje a mi ídolo».

Las voces de Juan José Hernández el Indio, Jesús Rafael Pérez, Jesús Bosque, Carlos Daniel Colina y un timbrado joven Jonathan Medina hicieron que estribillos de muchas piezas fuesen cantadas por el público. Además, se dió la oportunidad de escuchar una melodía a cargo de Mauricio Crespo fundador de Serenata Guayanesa, presente en el público, y al propio Andy Duran en otras dos. El programa, de lo que fue una fiesta, ejecutado por Andy Duran Latin Big Band, fue tomando calor a medida que avanzaba, por lo que algunos presentes aprovecharon los pasillos laterales para bailar y recordar sus buenos tiempos.
No solo los 3 percusionistas, 3 trompetistas, 4 saxofonistas, 1 trombonista y 2 armónicos se lucieron con la interpretación de 22 melodias, sino también Hera Wall y Pablo Pérez a nivel coreográfico. La vibración general durante las dos horas del concierto, quedará grabada en la memoria de los asistentes por mucho tiempo.









